La comparación constante con otras vidas
Las redes muestran viajes, compras y reformas que parecen al alcance de todos. Esa exposición crea la sensación de estar atrasado, incluso cuando las cuentas básicas están en orden.
Lo que se publica rara vez incluye deudas o esfuerzos detrás. Medir la propia estabilidad con criterios propios —vivienda, comida, salud— reduce esa ansiedad comparativa y frena gastos no planeados para aparentar.